Qué es el cerclaje cervical y cuándo puede ayudarte a prevenir el parto prematuro
- Claudia Rodriguez
- hace 23 horas
- 4 Min. de lectura
Durante el embarazo, tu cuerpo realiza un trabajo extraordinario para proteger y cuidar a tu bebé. Una de las estructuras clave en este proceso es el cuello uterino (cérvix), cuya función es mantenerse cerrado para sostener el embarazo hasta el momento del parto. Es entonces cuando, gracias a las contracciones, esta estructura se acorta y se dilata para permitir el nacimiento del bebé.
En algunas mujeres, este tejido puede debilitarse o acortarse antes de tiempo, sin la presencia de contracciones. Cuando esto ocurre, aumenta el riesgo de parto prematuro o de que el embarazo se interrumpa antes de lo esperado. En estos casos, el cerclaje cervical puede ser una herramienta importante para ayudar a prolongar la gestación y brindar mayor seguridad tanto a mamá como a bebé.

¿Qué es el cerclaje cervical?
El cerclaje cervical es un procedimiento médico en el que se coloca una sutura alrededor del cuello del útero para ayudar a mantenerlo cerrado durante el embarazo.
Más que un procedimiento complejo, puedes verlo como un “refuerzo” que se utiliza cuando existe el riesgo de que el cérvix se abra antes de tiempo.
Es importante mencionar que no todas las mujeres lo necesitan, y que cuando se indica es porque existe una razón médica clara para hacerlo.
El cerclaje suele recomendarse cuando hay sospecha o diagnóstico de insuficiencia cervical, una condición en la que el cuello uterino comienza a abrirse de manera silenciosa y sin una causa aparente.
Esto puede asociarse con:
Pérdidas gestacionales en el segundo trimestre
Parto inmaduro o prematuro
Dilatación temprana del cérvix
En estos casos, el cerclaje actúa como un soporte adicional que ayuda a mantener el embarazo el mayor tiempo posible.
¿En qué casos se recomienda colocar un cerclaje cervical?
Generalmente, se considera colocar un cerclaje en mujeres con:
Antecedentes de pérdidas gestacionales entre las semanas 15 y 24 sin actividad uterina
Historia de parto inmaduro o prematuro
Cuello uterino corto detectado por ultrasonido transvaginal
Cirugías previas en el cuello uterino
Malformaciones müllerianas
Cambios cervicales tempranos durante el embarazo
Cada embarazo es distinto, por lo que la decisión siempre debe tomarse de forma individual, con una valoración especializada en medicina materno-fetal.
¿Cómo se realiza el cerclaje cervical?
El cerclaje cervical suele realizarse idealmente antes de la semana 16 de embarazo; sin embargo, esto no significa que no pueda colocarse en semanas más avanzadas. Es importante saber que el riesgo del procedimiento puede aumentar conforme avanza el embarazo, por lo que, en general, entre más temprano se realice, mayores son los beneficios y la seguridad.
Se trata de una intervención relativamente rápida, que se realiza en quirófano con anestesia regional o general y que, en la mayoría de los casos, es ambulatoria.
Después del procedimiento, es normal que se indique reposo y un seguimiento médico cercano para asegurar que todo evolucione adecuadamente.
Cuidados después de un cerclaje cervical
Después del procedimiento, las indicaciones pueden variar según cada paciente, pero generalmente incluyen:
Disminuir la actividad física
Evitar esfuerzos importantes
Suspender relaciones sexuales por un tiempo (según cada caso)
Acudir a controles y ultrasonidos de seguimiento
Prevenir o tratar infecciones vaginales
En algunos casos, indicar progesterona vía vaginal
También es importante que estés atenta a cualquier síntoma y lo comuniques con tu médico de inmediato.
¿Cuándo deberías consultar de inmediato?
Aunque todo vaya bien, es importante que busques atención médica si presentas:
Sensación de presión en la pelvis
Dolor lumbar constante
Sangrado vaginal
Aumento de flujo, mal olor o comezón
Ante cualquier duda, siempre es mejor valorar a tiempo.
¿El cerclaje cervical evita el parto prematuro?
El cerclaje no elimina por completo el riesgo, pero sí puede reducir de forma significativa la probabilidad de parto prematuro en pacientes seleccionadas, permitiendo en muchos casos llegar a término o lo más cercano posible.
Su efectividad depende de factores como:
La causa del problema cervical
Las condiciones del cuello uterino al momento de la colocación
El momento en que se realiza
El seguimiento médico posterior
Por eso, un diagnóstico oportuno y un manejo especializado son fundamentales.
Un apoyo importante en el embarazo
El cerclaje cervical es una intervención segura y efectiva cuando está bien indicada. Más que un procedimiento, representa una oportunidad para darle al embarazo el tiempo que necesita.
Sé que escuchar sobre riesgos durante el embarazo puede generar preocupación. Lo importante es que hoy existen opciones médicas que permiten actuar a tiempo y mejorar el pronóstico. Como en muchas condiciones, identificar el problema de forma oportuna y colocar el cerclaje en el momento adecuado puede marcar una gran diferencia en los resultados.
La medición cervical mediante ultrasonido transvaginal es una herramienta clave que permite identificar a tiempo a las pacientes que podrían beneficiarse de este procedimiento.
En mi práctica, cada embarazo se evalúa de forma individual, priorizando siempre la seguridad, tranquilidad y bienestar de mamá y bebé.
No estás sola en este proceso. Con un seguimiento adecuado, es posible vivir tu embarazo con mayor tranquilidad y confianza.
Si quieres saber más de este tema te invito a ver este video donde explico más a detalle sobre el cerclaje cervical:
Dra. Claudia Rodríguez Jaimes
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Subespecialista en Medicina Materno-Fetal
La información presentada tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica.